Tras el abultado déficit público de Grecia ha surgido el debate en toda Europa de si los estados miembros deben ayudar económicamente a un país en crisis, y de cómo hacerlo. Resulta obvio que la exclusión de la zona euro de un país miembro de la UE no es opción realista. Una medida así sólo perjudicaría aún más la imagen de la moneda europea, afectando a otros estados. Por lo tanto, sólo queda la opción de rescatarlo.
En primer lugar, la UE debería dejar claro que una situación así no debería volver a suceder, ni a Grecia, ni a ningún otro país miembro. Si se ha cometido una desviación, ésta debería ser atajada, para que no se repita. No se debe crear la sensación de que si un país entra en quiebra, no pasa nada: ya vendrán los demás a recatarle.
Y en segundo lugar, sería necesario un plan de saneamiento para Grecia y una revisión de los criterios de estabilidad y adhesión. Parece inevitable introducir controles más estrictos, a la vista de que los actuales se han podido soslayar. El Banco Central Europeo y la Comisión deberán imponer duras medidas de saneamiento a los países que no cumplan estos controles.
La quiebra helena ha puesto de manifiesto que la UE es actualmente, y no solamente por los efectos de la crisis, una entidad muy heterogénea integrada por estados que presentan profundas diferencias.
La noticia de que el Estado alemán podría comprar a unos ladrones un CD robado con un listado de unos 1.500 evasores fiscales ha avivado los rescoldos humeantes en torno al debate de si un gobierno puede negociar con delincuentes. Al parecer, un caco anónimo habría ofrecido a las autoridades fiscales germanas el mencionado CD por 2,5 millones de euros, cuyos datos ayudarían a desenmascarar un fraude de unos 100 millones evadidos a bancos suizos.
Es un tema para agotar el refranero popular y la Wikiquote. Por un lado, los partidarios de adquirir el CD, entre los que se encuentran Angela Merkel, aluden a la frase de Maquiavelo de que “el fin justifica los medios” y de que “quien roba a un ladrón tiene 100 años de perdón”. Por otro lado están quienes piensan que con criminales no se debe negociar, entre los que se alistan incluso miembros del gobierno alemán y por supuesto las autoridades suizas, que recurren a la frase menos célebre del poeta romano-español del siglo I d.C., "el crimen hace iguales a todos los contaminados por él".
Y la polémica no es nueva, ya que hace dos años las autoridades alemanas adquirieron por 5 millones de euros un CD sustraído a un banco de Liechtenstein, con nombres de conocidos personajes de la alta sociedad germana que habían ocultado al fisco grandes fortunas.
En buena lógica, y siguiendo el principio de la autoridad moral del Estado, el Gobierno alemán debería poner más empeño en cooperar con los gobiernos y administraciones de los paraísos fiscales y, en vez de negociar con ladrones, esforzarse más en la persecución "legal" de los evasores.
Totalmente de acuerdo con no cooperar con ladrones de esta forma. ¿A dónde queremos llegar?¿Por qué no premiar con dinero contante y sonante cualquier denunciante "anónimo" que denuncie la quiebra de alguna de las miles de reglas de juego del estado que conlleva alguna pena pecuniaria? No sólo el mundo de los impuestos, sino el medio ambiente, la construcción, la circulación, la manifestación de opiniones políticas vedada, el maremagnum de pequeños y mayores delitos en los que incurrimos todos - todo daría pie a que los ciudadanos nos denunciemos entre nosotros habiendo utilizado medios no lícitos para "pillar" al otro y estar seguro que el estado nos premiará al poder resarcirse económicamente con el culpable. ¡Qué asco! Aunque pensandolo bien, podríamos establecer un sistema a comisión con el estado (¿"50-50"?)... y el estado estaría seguro que el 50% que le toca al denunciante sería declarado como ingreso...¿Ganan todos? No, perdemos todos.
Publicado por: FL, feb 04, 2010, (12:09)
Así es Tiburcio, perdemos todos, y nos ensuciamos todos del mismo lodo.
Tras la puesta en marcha de importantes programas coyunturales, el gobierno español aprobó el pasado 27 de noviembre la Ley de Economía Sostenible y la Estrategia de Economía Sostenible, que deberían sentar las bases para un crecimiento económico sostenible. Los pilares fundamentales sobre los que se asentará el futuro modelo económico serán las energías renovables, la eficiencia energética, la protección del clima, la educación y la investigación y desarrollo.
Sin embargo, los expertos dudan de que se pueda implantar un nuevo modelo económico por decreto. Por otro lado, admiten que se pueden lograr cambios estructurales mediante incentivos estatales. Entretanto, estas medidas no se ven reflejadas todavía en los presupuestos para el año 2010.
Las oportunidades de negocio para las empresas alemanas se encuentran, sobre todo, en los programas de inversión pública. Estos incluyen desde planes ya en marcha para la realización de directivas de la UE (por ejemplo, en el sector “verde” o en la gestión de residuos), pasando por los proyectos de infraestructuras en curso (como por ejemplo los trenes de alta velocidad), hasta los actuales paquetes de medidas en el marco de los programas de creación de empleo.
También resultan de interés sectores como el de las energías renovables, la eficiencia energética, la gestión del agua, el saneamiento de cascos urbanos o del ámbito sanitario (incluyendo la tecnología médica).
Además, algunas administraciones autónomas han aprobado importantes proyectos propios de infraestructuras. A esto se añade, con vistas a medio plazo, que las empresas españolas tienen que invertir urgentemente en la modernización de sus equipos.
Mientras que en Alemania alrededor del 60 por ciento de los estudiantes se deciden por la formación profesional, en España esta cifra sólo alcanza el 36 por ciento. Pese a que en 2009 accedieron a la FP más alumnos que nunca, ésta continúa teniendo un grave problema de imagen.
Muchos jóvenes no eligen por propia voluntad la FP como su opción preferida, sino que se han visto empujados a ella por unos malos resultados escolares. Otra de las críticas a la FP es que a sus estudiantes les resulta prácticamente imposible incorporarse a la enseñanza universitaria o a las escuelas de negocio, lo que impide su desarrollo como directivos.
¿Cómo se puede mejorar la imagen de la FP? Se exige ante todo una mayor orientación práctica: en la actualidad, la aplicación y profundización prácticas representan aún un papel secundario en la formación de los alumnos. En las empresas donde se realizan las prácticas, no hay personal cualificado que guíe a los aprendices, y así los alumnos graduados salen sin la experiencia necesaria que demandan las empresas.
Por otro lado, el temario de las asignaturas requiere una constante actualización, ya que en la mayoría de los sectores, la incorporación permanente de nuevas tecnologías y herramientas de producción dejan rápidamente obsoletos los conocimientos de los alumnos.
Además los estudiante de FP necesitan un mayor conocimiento de idiomas, sobre todo del inglés, debido a la internacionalización de la economía. Los técnicos españoles deben poder formarse en otros países, y tener la competencia lingüística para desenvolverse en entornos profesionales multinacionales.
También las habilidades sociales, como las técnicas de negociación o la comunicación, suelen ser tan importantes para tener éxito en la vida laboral como la competencia técnica.
Para el cambio de imagen de la FP es importante poner el acento en todos estos aspectos, dedicando a ello los recursos económicos necesarios y desarrollando las campañas de comunicación y concienciación adecuadas.
¿Cómo mejorar la "imagen" de la FP?. Eso se pregunta el autor. La pregunta es incorrecta. Ciertamente no se trata de mejorar solamente una imagen. Habiendo leído el artículo una cosa queda muy clara: sí, se tiene que mejorar la FP en España - no solamente su "imagen", a pesar de que vivamos en una sociedad donde priman (como siempre ha sido, dicho sea de paso) las imagenes, menos las realidades, tantas veces tan reacias a adecuarse a nuestras fantasías y que suelen cambiar normalmente solamente a través de un largo y muchas veces tedioso esfuerzo.
Publicado por: Francisco López, ene 11, 2010, (09:49)
Llevas razón, Pepe Grillo, en que el cambio de la FP no sólo debe ser de imagen, sino también de contenido. Pero por muchos cambios estructurales que se hagan, si luego eso no se transmite debidamente a la sociedad, no se conseguirá el objetivo esperado.
En Berlín ha causado sorpresa la sentencia del Tribunal Constitucional alemán que declara “parcialmente inconstitucional” la apertura del comercio minorista los domingos. No menos anecdótico resulta el hecho de que quien denunciara la práctica de abrir los domingos hayan sido las dos iglesias mayoritarias en Berlín, como son la católica y la protestante, por no respetarse el descanso dominical para el “recogimiento espiritual”, recogido en el artículo 139, denominado eclesiástico, de la actual constitución alemana.
Tengo que reconocer que me viene muy bien que las tres tiendas de chinos que hay en mi calle estén abiertas los domingos. No veo que le hagan daño a nadie, y a la vista de los clientes que entran, resulta obvio que cubren necesidad. Es posible que otros comerciantes no estén dispuestos a abrir los domingos. También me parece bien. Lo importante es que exista la libertad de abrir o no.
La negativa de algunas organizaciones y comerciantes a no abrir los domingos me parece que no se puede sostener en la era digital, cuando cualquiera puede hacer compras por internet las 24 horas del día, 365 días al año. Incluso sin conexión a la red, hay toda una serie de productos y servicios que se pueden solicitar haciendo una sencilla llamada a los tele-“lo que sea” (telepizzas, telesushis, teleflores, etc).
La apertura de los comercios los domingos sólo puede traer efectos positivos, como la creación de puestos de trabajo, la mejora de los ingresos del pequeño comerciante y el aumento del consumo interno, tan necesario para que se recupere la economía del país.
Me ha llamado la atención este artículo de Georg Oster, delegado en España de la agencia German Trade and Invest, que aparece publicado en la revista de nuestra Cámara, Economía Hispano Alemana. Es sorprendente -como poco- el que las condiciones laborales españolas se encuentren entre las más restrictivas de los países de la OCDE. La reforma del mercado laboral y de los convenios salariales es una de las tareas más importantes que debe afrontar el gobierno en la presente legislatura, y sin embargo los sindicatos y la patronal siguen en su permanente cruce de declaraciones, frente a la mirada impasible del gobierno, pero sin sentarse a negociar, y sin pasar de las palabras a los hechos.
Ya lo confirmó la encuesta “Empresas Alemanas en España: Clima empresarial, Factores de éxito, Recursos humanos”, realizada el año pasado por nuestra Cámara. Mientras que en el orden de importancia de los problemas de las empresas alemanas las “condiciones y predisposición de pago“ lideraban la clasificación hace diez años, ahora temas como el “derecho laboral”, los “sueldos y costes salariales” y la“fiscalidad” han incrementado su importancia, a pesar del crecimiento de la morosidad.
Otra realidad pasmosa que refleja el artículo es la diferencia de sueldos entre las diferentes comunidades autónomas. Los sueldos en Madrid y Cataluña pueden ser hasta un 30% más altos que en Extremadura o las Islas Canarias.
No sé si el Ministerio de Igualdad se dará por aludido frente a estas diferencias, no de género, sino de renta per cápita. A la vista de este desequilibrio, parece que en España, a diferencia de en Alemania, aún no se ha llevado a cabo la “reunificación” entre la antigua España pobre y la nueva España rica.
Pero la solución no es que todos los españoles ganemos menos. Ya ganamos bastante poco, y además, los alemanes ganan más. No nos vamos a engañar. Los empresarios alemanes, como los de cualquier país, estarían satisfechos con que los sueldos estuvieran en función del nivel de productividad de los trabajadores, y de que se pudieran ajustar a las circunstancias de la producción. Estoy seguro de que, si ellos pudieran elegir, preferirían tener más flexibilidad en la contratación y en el despido, que pagar unos sueldos un poco más altos.
La crisis financiera y económica global ha sumido a la industria del automóvil alemana, que depende en gran medida de las exportaciones, en la peor crisis de su historia desde la segunda guerra mundial. Cifras de venta por los suelos, insolvencias de fabricantes y proveedores, carreras contrarreloj en busca de nuevas tecnologías: la industria del automóvil se encuentra en una fase de cambio sin parangón. Sin embargo, la transformación esconde también oportunidades.
Con las subvenciones para la compra de un coche nuevo desde comienzos de año, el gobierno alemán ha dado un impulso importante para estabilizar la demanda interior del mercado del automóvil, a la vista de la dramática caída de las exportaciones. En total se han vendido 2,7 millones de coches nuevos en los primeros ocho meses de 2009, lo que supone una subida del 27 por ciento: 565.000 coches más que el año pasado. La Asociación Alemana de la Industria del Automóvil (VDA en sus siglas en alemán) calcula, en función de estos datos, que se venderá un volumen de más de 3,5 millones de coches en todo 2009. El año pasado, antes de la puesta en marcha de las ayudas al sector, se vendieron 3,1 millones de vehículos.
La VDA estima que, cuando el próximo año se agoten las subvenciones para la compra de un coche nuevo, una exportación estabilizada compensará la caída de las ventas internas; sin embargo, también hay voces críticas que argumentan que la retirada de las ayudas públicas conllevará una bajada de las ventas de coches nuevos en un millón de unidades, hasta los 2,8 millones de vehículos. En los próximos meses se verá en qué dirección realmente sopla el viento.
Los fabricantes alemanes de automóviles aún sufrieron en agosto una nueva bajada de las exportaciones, aunque, con un diez por ciento, ésta fue menos pronunciada que en los meses anteriores. En lo que va de año, la disminución de las exportaciones ha ascendido al 29 por ciento. Pese a que los pedidos desde el extranjero en los primeros ocho meses del año continúan siendo un 22 por ciento menores al resultado del pasado ejercicio, en agosto prácticamente alcanzaron el nivel de 2008, sólo un tres por ciento menos. Ante estas cifras, el presidente de la VDA, Matthias Wissman, subraya que los fabricantes alemanes deben contar con que los resultados de la exportación y la producción de todo 2009 serán peores que los del año anterior, pero que se ve ya la luz al final del túnel. De hecho, opina que se observan señales de que la industria alemana del automóvil saldrá más fortalecida de la crisis que la competencia.
La clave para un futuro prometedor reside, según la opinión unánime de los expertos, en la innovación y la inversión en investigación y desarrollo (I+D). En 2008, los fabricantes y proveedores de la industria automovilística alemana invirtieron 18.900 millones de euros en I+D, lo que supone un tercio de la inversión en este apartado de toda la economía alemana. En este contexto, el Salón Internacional del Automóvil, el mayor escaparate mundial de la industria y que abrió sus puertas el pasado 17 de septiembre en Frankfurt, ha mandado señales de un nuevo auge y ha mostrado innovadores caminos para salir de la crisis. Se puso de relieve la enorme capacidad de innovación de la industria automovilística alemana: de las 100 presentaciones mundiales, la mitad había sido desarrollada por ingenieros alemanes.
La movilidad sostenible y la protección del medio ambiente son factores de éxito en los que la industria alemana ocupa el primer puesto mundial. El análisis de las matriculaciones de los siete primeros meses muestra que, en los diez segmentos en que se dividen los coches (desde utilitarios a modelos de alta gama), las marcas alemanas presentan en nueve de los diez, valores de CO2 menores que los de la competencia. La velocidad innovadora respecto a la disminución de emisiones de los fabricantes alemanes ha aumentado vertiginosamente en los últimos diez años: en 2006, las marcas alemanas lideraban “sólo” seis de los diez segmentos de automóviles.
Como resumen se puede afirmar que los pronósticos a largo plazo de la industria automovilística constatan que continuará siendo un mercado en crecimiento y una potencia innovadora, así como que seguirá representando un papel clave en la economía alemana. La industria del automóvil registra un volumen de negocios anual de 284.000 millones de euros, registra diez patentes al día y da trabajo a alrededor de 750.000 personas. En 2008, el sector automovilístico ha exportado productos por valor de casi 180.000 millones de euros, mientras que ha importado casi 78.000 millones de euros en vehículos y piezas. El superávit comercial alcanza pues los 102.000 millones de euros y supone una clara aportación al balance comercial de la economía alemana en su conjunto. Aunque el año 2009 representará para la industria automovilística alemana un desafío tanto en el mercado nacional como en el mercado exterior, en cuanto se alcance el final del túnel, su posición de liderazgo a nivel mundial estará asegurada.
En Alemania existen varios sistemas de garantía de crédito. Las PYMES cuentan con los Bancos de Garantías que, en principio, son parecidos a las Sociedades de Garantía Recíprocas españolas. Sin embargo, el proceso de otorgamiento de una garantía de crédito es distinto.
En casi todos los países, las PYMES se enfrentan a problemas específicos de financiación. La causa principal reside en la asimetría de información entre el banco y el prestatario. Además, debido a su reducida cantidad, los créditos para las PYMES provocan costes relativamente altos para los bancos. Aparte de esto, la crisis económica ha empeorado la calificación de riesgo de muchas empresas, y los bancos aumentan las exigencias para el crédito.
Como Colaboraciones Público-Privadas (PPP), los Bancos de Garantía alemanes (Bürgschaftsbanken, BG) y las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) en España otorgan garantías de crédito. Estas instituciones no solamente reducen el riesgo del banco a través de las garantías de crédito, sino también la asimetría de información, dado que amplían la relación entre prestatario y el banco y añaden información. La reducción del riesgo y el grado de credibilidad del BG incentivan al banco comercial a otorgar un crédito a la empresa o mejorar sus condiciones de financiación.
Los BG son instituciones financieras que ofrecen principalmente garantías de crédito y de financiación mezzanine.
Los BG generalmente actúan en cada Estado Federado y ofrecen garantías a las PYMES locales. La PYME tiene que pagar una tasa inicial (generalmente hasta el 1,5 por ciento) y una comisión anual (generalmente hasta el 1,5 por ciento). En 2008, los BG garantizaron 6.800 créditos por un volumen de 1.050 millones de euros.
El volumen máximo de garantías es normalmente de un millón de euros. En 2008, la media de las garantías prestadas era de 157.000 euros (la de los SGR españolas era de 92.700 euros). El grado máximo de las garantías de los BG es el 80 por ciento del volumen de crédito. Debido a la crisis económica se modificaron las normas: Hasta finales de 2010, los BG podrán conceder garantías de hasta dos millones de euros con un grado máximo de las garantías del 90 por ciento del volumen de crédito.
Al igual que en el sistema español, en Alemania las PYMES son partícipes de las BG aunque sólo indirectamente: Son principalmente las Cámaras de Comercio y asociaciones empresariales, así como los bancos (privados, cooperativos y públicos), los que participan en el capital de la BG. Además, las Cámaras de Comercio y asociaciones empresariales participan en el proceso de otorgamiento y generalmente contribuyen a elaborar un informe sobre la PYME en cuestión.
Los BG reciben apoyo financiero y contragarantías del Gobierno Federal y de los Estados Federados: un 65 por ciento en el caso de los Estados Federados occidentales y un 80 por ciento en el caso de los Estados Federados orientales. A causa de la crisis actual, las contragarantías públicas se han aumentado hasta el 75 y el 90 por ciento respectivamente. Al contrario que en el sistema español, los representantes de los ministerios de los Estados Federados participan en el proceso de otorgamiento y tienen poder de veto.
El proceso de otorgamiento es distinto al de las SGR. Normalmente, la empresa alemana solicita al banco un crédito y a continuación el banco solicita la garantía del BG. Para cantidades menores, la propia empresa puede dirigirse directamente a los BG, como es habitual en España. El BG analiza el financiamiento en todos los casos y, en muchos de ellos, visita la empresa. En el Comité de Garantía participan los representantes de los bancos, las Cámaras de Comercio, las asociaciones empresariales y también de los ministerios. Se trata de un proceso de decisión complejo, pero de esta manera puede reducirse la asimetría de información de forma significativa y aumentar la oferta del crédito. En 2008, la concesión de garantías para la financiación de empresas jóvenes alcanzó el 43 por ciento. Ese mismo año la tasa de pérdida de garantías prestadas fue del dos por ciento del riesgo vivo.
Tras la caída de los préstamos de garantías a finales de 2008, el número de garantías otorgadas por los BG ascendió en un 9,3 por ciento de marzo a agosto del año 2009 comparado con el mismo periodo del año anterior. El volumen total de las garantías concedidas superó el 13,4 por ciento.
El resultado de las elecciones federales alemanas del pasado 27 de septiembre va a asentar los cimientos de la política económica germana de los próximos años. En el actual escenario económico internacional las empresas alemanas miran muy atentas las propuestas económicas de los cinco partidos políticos más importantes ahora presentes en el parlamento. La CDU, el SPD, el FDP, La Izquierda y Los Verdes ofrecen distintas respuestas a los temas que plantean las empresas, que aprovechan la proximidad de los políticos durante la campaña electoral para lanzar sus propuestas, por si alguno quiere tomar nota.
En materia de impuestos las empresas alemanas esperan una rebaja de los impuestos de sucesiones y de actividades económicas. Para las empresas es muy importante contar con una política fiscal que fomente la productividad y la innovación, para poder ser también competitivas a nivel internacional. Con el lema “Más neto para todos” solicitan asimismo una reducción de los impuestos que gravan las rentas del trabajo de los asalariados.
Todos los partidos están de acuerdo en que es necesario invertir más en formación. Las empresas alemanas quieren que se mantenga el compromiso fijado con el actual gobierno de que todo aquel que desee tener una formación y esté capacitado tenga una plaza. También ponen el acento en la formación continua para los trabajadores, que debe prolongarse durante toda la vida laboral.
Hasta ahora el mercado laboral alemán se ha mostrado robusto durante la crisis. Esto se debe en parte al efecto positivo de los contratos de jornada reducida. Respecto al debate sobre la fijación por ley de salarios mínimos, los empresarios alemanes se muestran en contra, ya que aumentan los costes laborales, acaban por poner en peligro los puestos de trabajo, y especialmente dificultan la entrada en el mercado laboral de personas con escasa cualificación. Otro punto que cobra relevancia es la creciente demanda sin satisfacer de personal cualificado para determinados oficios, que plantea la necesidad de facilitar aún más la contratación de trabajadores de otros países.
Todos los partidos están de acuerdo en que Alemania debería seguir manteniendo el papel de país líder en la protección del medioambiente y del desarrollo de las energías renovables. En este sentido, las empresas germanas son partidarias de que los objetivos en la reducción de emisiones contaminantes estén en consonancia con los objetivos marcados por los miembros de la UE, sin ir más allá.
Recomiendan asimismo poner un plazo límite para las subvenciones a la comercialización de energías renovables, y reforzar la investigación para el desarrollo de tecnologías aplicables a todas las energías.
Los resultados de la política alemana de ayuda al desarrollo de las últimas cinco décadas son desilusionantes. Las empresas alemanas reclaman una mayor eficiencia en vez de poner el foco en objetivos cuantitativos. Ven en la cooperación con países en vías de desarrollo una oportunidad para estimular sus economías locales, crear riqueza y empleo. Además, la transferencia de tecnología para la producción de energías renovables a estos países permitiría un aprovechamiento responsable de los recursos naturales que beneficiaría al medioambiente global.
Como consecuencia de la crisis el mundo entero se plantea la necesidad de una nueva regulación de los mercados financieros. Las empresas alemanas apuestan por una regulación de los mercados financieros coordinada a nivel internacional, por ejemplo a través de los países integrados en el G-20, que sepa equilibrar la necesidad de un mayor control del sistema financiero y las necesidades de financiación de las empresas.
Estas son en resumen las grandes cuestiones planteadas por las empresas a los partidos políticos. Entre tanto, la economía alemana da sus primeras muestras de recuperación, ya que el paro se ha contenido, y con ello se ha conseguido mantener el consumo interno. De todas formas aún queda mucho por hacer para estabilizar la economía y superar el susto de haber alcanzado records en las caídas de los contratos y las ventas.
Como ha aparecido en numerosos medios de comunicación, desde la Cámara de Comercio Alemana para España quisimos apoyar con ilusión la candidatura de Berlín para el Premio Príncipe de Asturias para la Concordia.
20 años después de la caída del muro de Berlín, la capital alemana se ha convertido en un símbolo de libertad, paz y encuentro entre culturas que sirve como ejemplo de buenas prácticas al resto del mundo.
Muchos son los lazos históricos, culturales, políticos y económicos que vinculan a la capital alemana con España.
Berlín y Madrid son dos ciudades hermanadas desde el 4 de noviembre de 1988. Su capitalidad, su carácter cosmopolita, su vida cultural y su enclave como centros de negocios son características comunes.
Hechos luctuosos, ya superados, también las unen. Ambas ciudades tuvieron que padecer duramente las consecuencias de la guerra, el aislamiento y el bloqueo, y han tenido que ser reconstruidas en buena parte tras los conflictos bélicos. Asimismo se vieron obligadas a reconciliar a sus habitantes tras muchos años de odio y enfrentamiento, y a luchar por conseguir la libertad.
En el marco de este hermanamiento, y tras la caída del muro de Berlín, fueron traídos a Madrid tres grandes fragmentos del mismo, que están emplazados en el interior de un pequeño lago artificial con surtidores en el así llamado Parque de Berlín de la capital de España.
También la Cámara de Comercio Alemana para España, con su sede en Madrid y su delegación en Barcelona, está contribuyendo a difundir la importancia de los contactos empresariales y profesionales entre España y Alemania. El recientemente creado programa de “Cultura Económica de los países hispanohablantes” ha tenido como objetivo el transmitir a un grupo de estudiantes alemanes de formación profesional las singularidades del entorno empresarial y profesional español, así como ampliar su vocabulario técnico en castellano.
El interés de los alemanes por la cultura española, por el idioma castellano, y por la forma de vida de los españoles, tiene su reciprocidad en el interés de los españoles por la lengua y cultura alemana. Si bien es sobradamente conocida la preferencia de los turistas alemanes por España, pocos conocen el exponencial crecimiento del número de turistas españoles que eligen Alemania y Berlín como destino, lo cual es una muestra inequívoca del interés que despierta esta ciudad, que por otro lado no ha estado especialmente bien conectada con España en comparación con otras ciudades germanas como Frankfurt o Múnich. Nada menos que 1,8 millones de españoles visitaron Alemania en 2008, y de ellos en torno a medio millón eligieron Berlín, ciudad preferida dentro del país, como lugar para pasar sus vacaciones.
En su momento consideramos que estos motivos avalaban y daban sentido a la candidatura de Berlín a este premio que apoyamos con entusiasmo desde la Cámara de Comercio Alemana para España. Enhorabuena a Berlín y a los berlineses.
El Blog de la Cámara de Comercio Alemana está abierto a la participación de todas las personas interesadas en las actividades de la Cámara en España, y en los temas económicos y empresariales que afectan a ambos países.