El resultado de las elecciones federales alemanas del pasado 27 de septiembre va a asentar los cimientos de la política económica germana de los próximos años. En el actual escenario económico internacional las empresas alemanas miran muy atentas las propuestas económicas de los cinco partidos políticos más importantes ahora presentes en el parlamento. La CDU, el SPD, el FDP, La Izquierda y Los Verdes ofrecen distintas respuestas a los temas que plantean las empresas, que aprovechan la proximidad de los políticos durante la campaña electoral para lanzar sus propuestas, por si alguno quiere tomar nota.
En materia de impuestos las empresas alemanas esperan una rebaja de los impuestos de sucesiones y de actividades económicas. Para las empresas es muy importante contar con una política fiscal que fomente la productividad y la innovación, para poder ser también competitivas a nivel internacional. Con el lema “Más neto para todos” solicitan asimismo una reducción de los impuestos que gravan las rentas del trabajo de los asalariados.
Todos los partidos están de acuerdo en que es necesario invertir más en formación. Las empresas alemanas quieren que se mantenga el compromiso fijado con el actual gobierno de que todo aquel que desee tener una formación y esté capacitado tenga una plaza. También ponen el acento en la formación continua para los trabajadores, que debe prolongarse durante toda la vida laboral.
Hasta ahora el mercado laboral alemán se ha mostrado robusto durante la crisis. Esto se debe en parte al efecto positivo de los contratos de jornada reducida. Respecto al debate sobre la fijación por ley de salarios mínimos, los empresarios alemanes se muestran en contra, ya que aumentan los costes laborales, acaban por poner en peligro los puestos de trabajo, y especialmente dificultan la entrada en el mercado laboral de personas con escasa cualificación. Otro punto que cobra relevancia es la creciente demanda sin satisfacer de personal cualificado para determinados oficios, que plantea la necesidad de facilitar aún más la contratación de trabajadores de otros países.
Todos los partidos están de acuerdo en que Alemania debería seguir manteniendo el papel de país líder en la protección del medioambiente y del desarrollo de las energías renovables. En este sentido, las empresas germanas son partidarias de que los objetivos en la reducción de emisiones contaminantes estén en consonancia con los objetivos marcados por los miembros de la UE, sin ir más allá.
Recomiendan asimismo poner un plazo límite para las subvenciones a la comercialización de energías renovables, y reforzar la investigación para el desarrollo de tecnologías aplicables a todas las energías.
Los resultados de la política alemana de ayuda al desarrollo de las últimas cinco décadas son desilusionantes. Las empresas alemanas reclaman una mayor eficiencia en vez de poner el foco en objetivos cuantitativos. Ven en la cooperación con países en vías de desarrollo una oportunidad para estimular sus economías locales, crear riqueza y empleo. Además, la transferencia de tecnología para la producción de energías renovables a estos países permitiría un aprovechamiento responsable de los recursos naturales que beneficiaría al medioambiente global.
Como consecuencia de la crisis el mundo entero se plantea la necesidad de una nueva regulación de los mercados financieros. Las empresas alemanas apuestan por una regulación de los mercados financieros coordinada a nivel internacional, por ejemplo a través de los países integrados en el G-20, que sepa equilibrar la necesidad de un mayor control del sistema financiero y las necesidades de financiación de las empresas.
Estas son en resumen las grandes cuestiones planteadas por las empresas a los partidos políticos. Entre tanto, la economía alemana da sus primeras muestras de recuperación, ya que el paro se ha contenido, y con ello se ha conseguido mantener el consumo interno. De todas formas aún queda mucho por hacer para estabilizar la economía y superar el susto de haber alcanzado records en las caídas de los contratos y las ventas.
Publicado por: Arturo Gómez, oct 11, 2009, (12:43)
El SPD ha pagado su alianza con la CDU, y loa Izquierda se ha aprovechado de ello.