"El objetivo es conseguir la concienciación de nuestro tejido industrial acerca del desafío digital"

14.05.18 News 2018, Noticias 2018

Secretaria general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía, Begoña Cristeto moderará la segunda mesa - Innovative Innovation - del II Encuentro Empresarial Hispano-Alemán que tendrá lugar los próximos 13 y 14 de junio en Madrid. En esta entrevista realizada a un mes de la celebración del evento, aborda algunas de los principales iniciativas en las que trabaja su departamento para impulsar el proceso de transformación digital de las empresas españolas.

Bajo el lema 'Ciencia, Tecnología, Empresa y Estado', los próximos 13 y 14 de junio Madrid albergará el Encuentro Empresarial Hispano-Alemán, organizado por la Cámara de Comercio Alemana para España en colaboración con la Embajada de Alemania. Begoña Cristeto, secretaria general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía, moderará segunda mesa -Innovative Innovation-  de las tres que protagonizarán este gran foro. 


AHK: Sra. Cristeto, la actual revolución industrial impulsada por la digitalización exige de toda empresa una alta capacidad de innovación, entre otros, en la forma de producir, de colaborar con el entorno o de predecir las necesidades del cliente. ¿Hoy en día, con qué nuevas formas para innovar se enfrentan las empresas? ¿Cómo valora el superlativo innovación innovadora, (término que se ha elegido como título de la segunda mesa del Encuentro Empresarial Hispano-Alemán)?

Todas las nuevas formas de innovar implican la investigación y la colaboración y en los procesos de digitalización la palabra colaboración es central e ineludible. Las empresas precisan de una visión completa de la innovación para adaptarse de forma rápida y con éxito a diversos métodos y modelos de colaboración. Ya sea mediante alianzas estratégicas, mediante fusiones y adquisiciones o la incubación y aceleración de start-ups, lo que está claro es que hay que trabajar con otros, para incorporar lo mejor a nuestra organización. En el sector industrial el acelerado progreso tecnológico en curso, con innovaciones disruptivas continuas, está planteando enormes retos y las empresas no tienen por qué enfrentarse a ellos solas. Siguiendo la estrategia europea de mejora de la competitividad para la innovación, en 2014, renovamos el programa de apoyo a Agrupaciones Empresariales Innovadoras con el objeto de fortalecer los clústeres como agentes de innovación empresarial. 

La orientación estratégica es ayudar a las agrupaciones excelentes que tienen mayor capacidad de innovación y de creación de mayor valor añadido, y a los de nueva creación. Nuestra idea es que sean actores esenciales en la implantación de tecnologías habilitadoras de industria 4.0 en pymes. 

Creo que el término innovación innovadora es muy acertado. La innovación se define como un proceso de mejora continua, de renovación constante. El principal objetivo de nuestra política industrial es impulsar la competitividad. Hemos identificado dos factores fundamentales en esa misión: mantener unos costes de producción competitivos y el crecimiento de la productividad industrial, factor en el que la innovación incide de forma decisiva. No estamos ante una época de cambios, sino ante un cambio de época y toda innovación innovadora será muy necesaria. 

 AHK: Con programas como la iniciativa Industria Conectada 4.0, el gobierno de España trata de fomentar la capacidad de innovación de la economía española. ¿Cuáles son las grandes áreas de actuación? ¿Qué recursos hay para tareas ligadas a la innovación?

El objetivo fundamental con el que nos planteamos la Estrategia IC4.0 es que el tejido industrial español, especialmente las pymes, se suban a tiempo al tren de esta cuarta revolución industrial. El mensaje es claro: la industria del futuro será digital o no será. Para ello, hemos identificado cuatro grandes líneas de actuación sobre las que pivotan todas las iniciativas que en materia de digitalización estamos llevando a cabo desde la Secretaría General de Industria y Pyme, de forma que abordamos de manera integral lo que denominamos “camino hacia la digitalización” de nuestro tejido industrial.

La primera de esas líneas tiene un doble objetivo: conseguir la concienciación de nuestro tejido industrial acerca del desafío digital y garantizar que las empresas cuenten con las competencias adecuadas para afrontarlo. Esto requiere un gran esfuerzo de comunicación y divulgación y el compromiso de todos los actores implicados para adaptar nuestras competencias y habilidades al reto digital.

La segunda línea se centra en el fomento de los ecosistemas colaborativos multidisciplinares, pues tenemos la certeza de que sólo con entornos de cooperación se puede afrontar con garantías de éxito el proceso de transformación digital. Para ello, estamos desarrollando actuaciones como el programa de impulso a las Agrupaciones Empresariales Innovadoras, al que ya me he referido, y las labores de apoyo a la creación de una red nacional de Digital Innovation Hubs que ofrezcan una amplia gama de servicios vinculados a la Industria 4.0 a las empresas y especialmente a las PYMES en una necesaria implantación de esta tecnología emergente.

La tercera línea de actuación es la relacionada con el impulso al desarrollo de una oferta nacional de habilitadores digitales, entendidos como aquellos agentes que desarrollan las tecnologías digitales, de modo que nuestro país pueda ofrecer al mundo soluciones de Industria 4.0, con el importante esfuerzo en innovación que ello supone para las empresas.

Por último, la cuarta línea tiene como propósito que las empresas industriales avancen en su digitalización, para lo cual hemos puesto en marcha un programa de financiación específico, en condiciones muy ventajosas, para el desarrollo de proyectos vinculados a la Industria 4.0. Esta cuarta línea se centra en el apoyo a la empresa industria en su transformación digital, en todas sus fases. Es por ello, que, junto a la financiación, ofrecemos unos servicios de asesoramiento especializados a nuestras empresas y una herramienta de autodiagnóstico de su madurez digital, HADA. Además, en este ámbito destaca también nuestra decidida apuesta por impulsar la participación española en los diferentes foros y comités de normalización y estandarización, de forma que nuestra opinión sea considerada a la hora de definir estándares y arquitecturas de referencia, así como en la definición de los nuevos marcos normativos que emanen de la digitalización.

En cuanto a los recursos para la innovación, además de los múltiples proyectos nacionales de I+D+i, en lo que nos toca directamente como Secretaría General de Industria y Pyme destacaría los programas de innovación en el terreno de la Industria del Espacio, el programa de financiación de proyectos estratégicos de desarrollo en los sectores industriales prioritarios y el programa de apoyo a la transformación digital de la industria, dentro de la estrategia Industria Conectada 4.0. 

 AHK: Vistas estas líneas de actuación, ¿en qué punto se encuentra España en el esfuerzo de mejorar la productividad de su industria manufacturera basada en la innovación?

El valor de la producción del sector industrial a precios de mercado en España estaba muy cercano al 20% del PIB antes de la entrada en el euro. Cayó al 15,5% en 2009, el año de la crisis económica general. Desde ese año y hasta 2017, dicho porcentaje se ha elevado hasta alcanzar recientemente el 16,5%, porcentaje parecido a 2007. El sector estrictamente manufacturero (industrial sin energía y extractivas) representa en la actualidad algo más del 13% del PIB español. De modo que estamos contribuyendo a conseguir el 20%, que nunca se ha planteado como un objetivo nacional, sino como un porcentaje de referencia para el conjunto de la UE-28, con países que partían por encima y otros por debajo del 20%, pero lo importante es que la producción industrial siga creciendo como lo está haciendo en los últimos años. En este incremento de la participación de la industria en el conjunto de la economía, entendemos que la digitalización nos brinda oportunidades inigualables para promover ese crecimiento.

Efectivamente, en cuanto a la digitalización de la industria, factor clave, como decimos de la competitividad y, por tanto, de la productividad, aunque hemos avanzado decididamente, queda mucho trabajo por hacer. Un reciente informe de PWC señala que únicamente el 32% de las empresas españolas tiene un grado de digitalización alto.  Hay una labor fundamental de concienciar a las empresas de la importancia de transformar sus organizaciones digitalmente y su cultura. Queremos ayudarlas para que cada vez más empresas se sitúen en la franja de liderazgo.

 AHK: Aunque con frecuencia se equipara innovación con la incorporación de más y más tecnología, muchas veces el factor competitivo decisivo es resultado de la creatividad de las personas y de su capacidad de “repensar” maneras de hacer las cosas. ¿Qué rol desempeñan las personas en la nueva economía del conocimiento y en la carrera a la innovación?

En este proceso, el elemento capital para aprovechar las oportunidades que ofrece esta nueva revolución industrial son las personas. Atraer y retener el talento es necesario para sacar el máximo partido a esta nueva realidad productiva. Por eso, creemos que es imprescindible la adaptación de los programas y planes de formación y capacitación a estas nuevas competencias digitales. Se crearán nuevos trabajos, nuevas profesiones, nuevas demandas que tendrán que tener su reflejo en todas las etapas del sistema educativo. 

Nuestra estrategia de política industrial incide en la necesidad de una conexión más ágil entre sistema educativo y empresa. Fomentar el interés por las carreras científico-técnicas, adecuar la formación a las necesidades de estudiantes y empresas, impulsar el aprendizaje continuo durante toda la vida laboral del trabajador, dinamizar la Formación Profesional, son solamente algunas iniciativas que garantizarán el desarrollo del talento necesario para este nuevo entorno tecnológico y, por tanto, para la empleabilidad futura de nuestros jóvenes. 

Una de las iniciativas más recientes y destacadas que hemos tomado en este sentido, es la apuesta por el Máster Executive en Industria 4.0 de la Escuela de Organización Industrial (EOI) que está orientado a facilitar la adaptación del sector y de los profesionales al escenario de la industria conectada. Es nuestro buque insignia en lo que consideramos un deber de las administraciones: promover nuevas e innovadoras estrategias de formación en competencias digitales. En este ámbito, a través de EOI, participamos en plataformas de cursos abiertos masivos como el MOOC “Actívate” junto a Red.es y Google, o el programa “Sé Digital” con Orange. Nuestro objetivo es lograr que la española sea una industria conectada e inteligente, y para ello es imprescindible la formación del capital humano. 

AHK: Sectores como el del automóvil evidencian la fuerte interconexión que existe entre la economía española y la alemana. Las altas exigencias y la competencia en estos sectores claves garantizan una carrera a la innovación y excelencia por parte de los proveedores españoles. ¿Qué iniciativas de colaboración en temas de innovación destacaría entre Alemania y España a nivel empresarial y estatal? 

Tenemos la suerte de contar con múltiples foros y oportunidades de investigación conjunta entre Alemania, España y los demás socios europeos gracias a programas como H2020 o EUREKA.

Desde luego, el sector del automóvil es uno de los más dinámicos en cuanto a investigación y desarrollo. En el ranking de competitividad de Automoción elaborado en 2006, Alemania es la referencia y si sumamos todas sus métricas es el líder a seguir, incluido en el factor de fortaleza innovadora, donde es primera, y España segunda seguida muy de cerca por el Reino Unido. Esto quiere decir que, para nosotros, Alemania siempre es un referente. A nivel nacional, los fabricantes de componentes españoles han invertido más de 7.500 millones de euros desde 2008 en I+D+i, y eso ha beneficiado a toda la industria de la automoción. Además, nuestras asociaciones empresariales del sector de la automoción son muy activas en su participación y desarrollo de proyectos internacionales de innovación.

AHK: Por último, ¿qué recomendaciones podría dar a empresas para fortalecer su capacidad de innovación, sobre todo ante el panorama de la digitalización? ¿Existen consejos especialmente dirigidos al sector de las pymes?

La digitalización es una carrera en la que necesitamos ser rápidos. Las empresas tienen que adaptarse continuamente a un entorno cambiante, con lo que el primer consejo puede ser ese: no esperar. Las pymes, gracias a su tamaño, tienen la ventaja de su carácter dinámico, lo que les permite operar con mayor flexibilidad y adaptación que las grandes compañías. Pero, para eso, necesitan un clima favorable a la inversión, a la investigación y al crecimiento. Pero nuestras PYME necesitan, igualmente, crecer y ganar competitividad. Es por ello que desde esta Secretaría General desarrollamos un programa de crecimiento empresarial dirigido a nuestras pequeñas y medianas empresas.

El Estado debe erigirse en catalizador del proceso innovador fomentando la cultura de la innovación y el emprendimiento, impulsando la colaboración entre los diversos agentes tecnológicos, educativos, económicos y sociales, mejorando la financiación para estas actividades y coadyuvando a la generación de talento innovador. Es decir, un segundo paso para las pymes sería integrarse en las redes de colaboración entre empresas. 

Como hemos comentado, las agrupaciones empresariales innovadoras tendrán un papel decisivo como entorno colaborativo de PYME en el nuevo modelo industrial, y en general, con todos los agentes económicos que de una forma u otra están relacionados con la transformación digital. Además, y así lo hemos recogido en nuestra estrategia Industria Conectada 4.0, la PYME es, sin duda, la principal beneficiaria de nuestras acciones de digitalización.

Otro de los factores de especial relevancia para nuestro país es facilitar a las pymes el acceso a la financiación, tanto bancaria como no bancaria, con instrumentos diseñados con ese objetivo. En este sentido, es esencial promover alternativas financieras no convencionales como pueden ser el capital riesgo, el capital semilla, o el sistema español de garantías recíprocas. 

De esta forma, nos acercaríamos también a otra de las metas: incrementar la dimensión de la pyme industrial. Para su consecución, es capital simplificar los trámites legales y administrativos y eliminar los obstáculos que les desincentivan a la hora de adquirir un mayor tamaño. Todo redundará en una mayor capacidad de innovación para las pymes.

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