El propósito de la mediación ofrecida por la Cámara Aleman es evitar arbitrajes o juicios largos y costosos. A diferencia de ellos, la mediación no concluye con un laudo arbitral o una sentencia judicial, sino que persigue el objetivo declarado de un consenso entre las partes. El mediador es elegido bien por las partes, o bien por la Cámara Alemana, que dispone de mediadores cualificados bilingües alemán-español.