El despliegue combina un roadshow con foco en entornos universitarios y ciudades clave de la Península Ibérica, junto con activaciones experienciales en entornos urbanos y generación de contenido digital para amplificar el alcance.
En retail, destaca la apertura de una pop-up store propia en Madrid, apoyada por presencia en centros comerciales y acciones en punto de venta orientadas a la conversión.
La campaña se refuerza con sampling en entornos educativos y herramientas clave para el canal orientadas a maximizar la visibilidad y la rotación.
En conjunto, la iniciativa actúa como una palanca estratégica para el crecimiento de la marca y el desarrollo sostenido de la categoría.